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ALEGRIAAlegria eres viajera
vas y vienes cuando quieres.
Alegría eres inquieta,juguetona, inconstante,
escandalosa, silenciosa.
A veces te alargas generosa,
a veces eres mezquina y corta.
A veces engañas traicionera,
disfrazas a la tristeza
y no vienes para quedarte.
Alegría eres éxtasis,
exaltas el corazón hasta agotarlo.
Alegría eres la gota de vidade una fuente inagotable
que me llega con el rocío del alba.
Alegría eres el pan del día,
eres las cosas sencillas de la vida.Eres el amor y las cosas compartidasla sonrisa, el alma colmada,
las manos llenas de milagros y esperanzas.
Hoy estoy vacía. Vacía de sentimientos, vacía de contenido. Algo me ha robado el sentido. No percibo los colores, no miro los destellos de vida que fluyen por mi costado. Me he vuelto sorda a los sonidos de la alegría. Quiza estoy muerta en vida. El diablo a montado su oficina en mi mente desocupada y vacía; pretende asesorarme con sus artilugios de persuación, susurrándome al oído que no soy felíz. Sin embargo no tengo razones valederas para sufrir, tampoco para ser infelíz; un rayo vengador debería castigarme quemándome entre el sufrimiento verdadero de la gente.Antes podía escribir con el sentimiento, con la visión de los anteojos prestados de Dios; los he perdido sin querer y no sé cómo pedirle perdón. Mis ojos precarios y humanos solo ven lo que la mente infrainteligente puede ver. Hoy solo derrocho palabras tristes, melodías desafinadas, mientras la cama me tienta llamándome para dormir en su lecho. La inocencia que conoci alguna vez se esconde de mi. Solo ha quedado una pizca de aquella exaltación de niña con la que miraba al mundo extasiada de tanta maravilla. La libertad de contemplación esta amarrada de manos y pies, esperando la ejecución del verdugo del la adultéz. La realidad cae en mi esencia prisionera y agonizante, como cuervo que desciende de la oscuridad terrenal, para robar un pedazo de muerte fresca.Todavia espero aqui sentada la venida del paraíso celestial. Por momentos me canso de mi humanidad, de la humanidad del mundo, me canso a veces cuando miro en lo que nos hemos convertido. Solo soy la carne y el hueso. A veces me siento perdida en Babel, hablando sin ser entendida, sumergida en la marea de mil idiomas que no comprendo. Pero un dejo de esperanza late tenue en mi corazón, cuando algunos ojos me miran reconociendome, cuando algún ser entiende mi lengua- y suman más-, cuando el amor se manifesta como flor que nace en el desierto y comienza a multiplicarse.
Todavía espero la mitad de mi ser, la mitad que es mi razón de ser. Los demás pedazos que me completen aún, entre rostros con alma en sus ojos... busco el lleno que se vierta en mi vacío. Grito hacía afuera esperando los ecos de la esperanza de ver más humanos completos caminando a la hallada felicidad, mirando con los ojos propios los ojos de Dios.
Las madres a veces se esmeran en protegernos y darnos todo lo que necesitamos. Nos llenan de lo mejor y ponen todas sus energías en nosotros relegándose a si mismas. Mi madre es una aquellas madres perfectas. Bastaba pronunciar las palabras "yo quiero" tal cosa o "me gustaría" tal otra para que de pronto se nos cumpliera el deseo como quien frota una lámpara mágica.Las tortas de nuestros cumpleaños eran obras de arte, osos gigantes de colores, la recreación de un planeta marciano, un fuerte de combate con una muralla de vainillas y guerreros con ametralladoras, una casita de campo con árboles y puentes...Las fotos de nuestra infancia parecían las de una muestra fotográfica profesional, no había evento importante de nuestra vida que no fuese registrado y petrificado; se tiraba cuerpo a tierra para lograr la toma perfecta, aunque salpicara su ropa de hojas de otoño o pasto fresco de primavera o tuviese que volverse una contorsionista.Con cinco varones y una única mujer que soy yo, se imaginarán el trono que ocupé en la familia.En ocasión de mi comunión tuve el vestido más hermoso y fino confeccionado por ella misma- porque además de todo lo que hace, sabe coser- de tela de organza, puntillas y de tan buen gusto que hace poco vi una revista de vestidos de comunión parecidos el mío con tan actual vigencia; las tarjetas de invitaciones y los souvenires fueron trabajos artesanales de su mano y creación. Tuve una fiesta con una Xuxa tucumana, pelucas y porras amarillas y la mejor filmación de mi historia. Mis amigas y compañeras del colegio jamás olvidaran esta fiesta así como la de uno de mis cumpleaños en la que nos repartió sombreros con forma de flor cocidos con papel creep, haciendo juego con pulceras de flores...En mi fiesta de quince años alquiló una casa antigua- patrimonio histórico de la provincia- con un año de anticipación; puso en condiciones el jardín, desmalezó el pasto, plantó flores, podó árboles, puso en funcionamiento una fuente, pintó las molduras de la casa, arregló el parquet... tal es así que luego de mi fiesta curiosamente la provincia y la gente comenzó a usar la casa para eventos y muestras de arte. Hoy funciona como sede de la Universidad.Ella es la reina del buen gusto. Tuvo un negocio de ropa para niños confeccionada por ella misma con gran éxito por su originalidad. Si bien no terminó su carrera de Arquitectura por unas cuantas materias, cuando al fin dejamos de alquilar casas y tuvimos la propia, la convirtió en la casa más linda del barrio con sus toques de hada mágica. Luego diseñó y dirigió la construcción de nuestra casa de campo y hace unos años convirtió una casa antigua en el estudio jurídico de mi padre.Nunca entenderé lo que pensaba cuando se paseaba mirando con emoción aquellas viejas paredes; parecía recorrer con su mente las posibilidades inimaginables que podían tener esas construcciones en ruinas. Yo la acompañaba de cerca sin entender cómo podríamos vivir entre tanto escombro y polvo.Con el tiempo mi madre se fue cansando de a poco, engordó varios kilos después del penúltimo hijo, hizo una metamorfosis desde el hada mágica al ogro insufrible.Dejó atrás sus anhelos de ser una arquitecta profesional, cambió su carácter alegre por mandar a las empleadas domésticas, controlar nuestras vidas sin que se le escapara nada, rigorear día y noche a todos, sobre todo a mi viejo cuando vuelve cansado del trabajo; engañarse a si misma y a los demás de que hace una pila de cosas, que la casa y la vida de cada uno de la familia pende de ella y de que jamás tiene tiempo para ocuparse de si misma...Sin embargo trabajan para ella tres empleadas y maestros particulares para las tareas del colegio de los más chicos.
Yo por mi parte pasé de ser la reina de la casa a una destronada sin reino. Durante mi infancia mi relación con ella era la que cualquier hija quisiera. Pero luego de mi adolescencia cuando quise se una mujer, su insatisfacción constante de sí misma y de su vida la convirtió en una competitiva a nivel inconsciente con su única hija: yo.
Viví tanto a su sombra y perfección que no había nada que yo eligiera sin su aprobación, nada que yo decidiera sin temor a su desaprobación, y todo el miedo a equivocarme, a fallar, a fracasar. Entonces llegó un punto en el que, aunque ella no estuviese presente, no sabía si quien elegía, decidía o hacía era yo o era ella. He creado una simbiosis perfecta en la que mi yo se confunde y se ahoga encerrado en un molde que no lo deja ser. Y si pretendía ayudarla u opinar sobre algo era preferible que no lo hiciera. Nunca lo que haga estaría a la altura de su perfección.Cuando yo cantaba frente a sus amigos o en reuniones familiares trasnfiguraba su cara desde lejos indicándome que sonriera, o con un gesto de "desafinaste" o algún comentario posterior como ser: -"si yo tuviese tu voz no sabes cómo haría un show, porque yo cuando era joven hacía...-" o un -"te faltó un poco de..."-. Yo por mi parte si desafinaba mientras cantaba hacía algún gesto de auto desaprobación. Hoy sé que casi nadie se da cuenta de una desafinación y si pasa, simplemente sigo cantando como si fuese la mejor cantante del mundo. Sobre todo dejé de ser la "nena del numerito" y solo canto cuando tengo ganas.Su manera de des personalizar y de anular es su especialidad. Creó un molde de como deben ser las personas- curiosamente muy parecidos a ella- para ser "normales". Tiene un afán por manipular la vida de los demás de cualquier manera. Es tremendamente influyente y persuasiva, consiguiendo imponer sus opiniones y su forma de ser a cualquier precio. Para ella mi familia esta dividida entre los que son de su sangre y los que son de la de mi padre. Es como una especie de predestinación al fracaso o al éxito.Hubo de parte de ella oposiciones encarnecidas contra los chicos que pretendían ser mis novios. Oposiciones en serio, como si estar conmigo fuese para cualquier chico una carrera de postas para quedarse con el trofeo - la chica perfecta-. Idealiza en su cabeza una especie de cuento de hadas imaginando el príncipe azul que viene a buscarme en una carroza blanca. Cada vez que salía con mis amigas nos decía: -"esta noche van a conocer a sus príncipes azules"- y juro que mis amigas lo creían de alguna manera.Mi madre pretendía imponerme algún chico que ella conoce a quien considera ideal para mi, como el hijo de unos amigos suyos o el dueño de una estación de servicio cerca de mi casa. Buscaba la excusa para llevarme a cargar nafta en el auto y se hizo amiga de todos los que trabajan allí, incluidos los parientes del chico a quienes decía conocer hace tiempo.No entiendo qué anhelo olvidado de ella habrá quedado en su inconsciente como una frustración de su juventud. Quizá el hecho de que mi padre fue su único novio.Hoy la veo simplemente como una niña grande. Sus caprichos y sus dichos hacen a mis oídos, la mayoría e las veces, una especie de sonidos lejanos que parecen la repetición enecima de algún disco que se quedó repoduciendo la misma parte de la misma canción. Aunque me basta estar con las defensas un poco bajas para caer en la tentación de confrontarla.Pienso que si alguna vez ella me cuidó y me cambió los pañales en la más tierna y vulnerable infancia, hoy los roles se invierten debiendo procurar yo cuidar de ella. Una mujer tan vulnerable dentro de una máscara de perfección.El mandato materno es una voz muy fuerte. ¿Quién no actuó o dudó alguna vez consciente o inconscientemente por mandato materno? ¿Quién no reconoce que la madre tenía al final razón sobre tal o cual cosa? ¿quién no ha cometido los mismos errores que ellas? ¿quién no ha imitado su forma de ser o ha pretendido ser absolutamente lo contrario sin éxito? En mi propio caso, cómo podía yo competir con tal "perfección"?La lucha de develar nuestro yo verdadero, implica períodos de cierta dependencia sana, de independencia lograda, de la búsqueda de quienes somos y de qué queremos.Los padres son los primeros referentes, los que no elegimos pero nos condicionan con su sangre y su crianza.Ortega y Gasset decía: “Yo soy yo y mi circunstancia”. Solo esta en nosotros evolucionar y buscar nuestro yo verdadero. Debemos hacer algo mejor que lo que hicieron de nosotros. Crecer con madurez sin culpar a los demás y a nuestra circunstancia.
Créanme, no me resulta nada fácil, pero lo estoy intentando.
Yo me pregunto: hay que hacer lo que se nos da la gana? un amigo me dijo una frase muy interesante: "le quité tiempo al estudio para ponerme a cantar" ¿cuantas veces tratamos de cumplir con nuestros "deberes" y mandatos paternos y sociales de todos los días sin tener ganas? ¿tenemos algún minuto en el día para darnos cuenta de que estamos vivos? Pensemos: los muñecos de saco y corbata que juegan carreras con el tiempo -tiempo = dinero-, las fregonas amas de casa que cambiaron su potencial por frustraciones, aquellas mujeres que hicieron de su vida malabares entre el trabajo y la familia, los artistas reprimidos convertidos en ratones de oficina, y todo otro reprimido que le gusta hacer otra cosa; el nene que protesta porque tiene que ir a la escuela de doble turno, los que odiamos los lunes y los domingos, los que estudiamos y hoy no tenemos ganas, como yo, por ejemplo... En realidad quisiéramos ponernos a cantar, salir a correr, regar las plantas, escuchar buena música, detenernos un rato a pensar, ir a un gimnasio, pintar un cuadro, leer, ver la tele, no hacer nada, simplemente relajarnos...La sociedad hace mucho que ya se olvidó de que somos seres humanos, pero nosotros no deberíamos olvidarnos; claro, es defícil, lo sé, cuando nuestras preocupaciones tienen que ver con cómo vamos a llegar a fin de mes. Esto no es una protesta contra la sociedad, para nada. No hablo, ojo, de eludir nuestras respondabilidades ni mucho menos de hacer lo que quieramos sin importar hacernos daño a nosotros o a los demas. Hablo de cómo darse tiempo para hacer lo que uno quiere, cómo organizarse, cómo hacer algo bien cuando uno no tiene ganas. Seguramente eso que no nos gusta hacer, nos saldría mejor si diéramos lugar a estos "pequeños tiempos"Hablo de los tiempos de recreación, hablo de desarrollar nuestras aptitudes, hablo de ser libres mas allá de nuestras obligaciones, mas allá del ajetreo de los días que nos transportan como un tren furioso, que se nos hacen fugaces sin percibir las cosas bellas; la primera palabra de un hijo, la canción que nos evoca, el aroma de la nueva estación, el viento que se cuela por el cuerpo, los ojos de quien amamos -a veces ni nos miramos- la sonrisa que nos colma el alma -reirnos más casualmente nos hace mas felices-... En fin, los días se nos hacen llevaderos de tal forma que nos deslizamos a través ellos, diría, a veces cómodamente haciendo "lo que hay que hacer" entonces al terminar un día nos decimos: "otro día que pasó" y vemos un programa de tv que ni elegimos.Actualmente se habla de la inteligencia en otros aspectos, se descubrió que no solo se la puede encasillar en la llamada intelectual. Existe la inteligencia musical, deportiva, creativa, emocional, de vida... ¿Tenemos, por ejemplo, inteligencia para saber vivir? ¿de qué sirve ser un intelectual erudito, por ejemplo, si no se sabe interactuar socialmente, o se es incapáz para decirle al ser amado un te amo, o se peca de insoportable soberbia?Los niños son como esponjas, absorben todo lo que perciben, tienen plasticidad para amoldarse como plastilina, aprenden todo mas rápido que los adultos y sobre todo, aprenden más por lo que ven ¿De qué sirve educar a un niño para ser brillante en la escuela para al final convertirlo en un mounstro egoísta que no presta los cuadernos a los compañeros, que es un buchón, que nadie lo quiere...? o bien ¿ de qué sirve obligarlo a hacer una actividad que no les gusta sin averiguar primero en qué se destaca?Hacer lo que nos gusta nos dá seguridad, nos construye el autoestima, nos deja expresarnos, reflejar quiénes somos, conocernos, liberar nuestro yo verdadero. Hacer lo que nos gusta nos hace ser realmente diferentes entre nosotros y no moldes que encajan en cualquier lado, muñecos en serie, títeres del capitalismo del mundo. Dios nos hizo diferentes entre nosotros, somos únicos, somos irrepetibles.Cuando hacemos lo que nos gusta, hacemos las cosas mejor. ¡Qué bien marcharía el mundo si las cosas funcionaran asi!Hoy le quite tiempo al estudio para dárselo a mis ganas de escribir y de expresarme. Escribir es algo que me gusta desde que tengo cinco años... más auténtico imposible.VITALIA